Tuesday, February 24, 2015

VISTE 50 SOMBRAS DE GREY... ¿Y LUEGO?

Apareció primero en La Jornada Aguascalientes, dentro del suplemento /Autonomía 101.



No leí el libro (o los libros), no vi la película, no pienso perder mi tiempo en eso, y no voy a ser parte del triunfal marketing de otro best-seller. Además no necesito hacerlo para escribir esto, primero porque tengo las fuentes para saber lo que me interesa,  y segundo porque no es la película en si de lo que se trata esto, sino de los elementos que, como buen best-seller, manipula, deforma, y al final vomita.



Si alguien quiere leer la obra seguro puede hacerlo sin ningún problema, es un best-seller, lo que garantiza una redacción básicamente lineal y simple. Mis amigas que lo leyeron coinciden en que es para quién no tiene un buen hábito de lectura y panorama sexual reducido.

Ahora, lo importante, 50 sombras ¡No es BDSM! El BDSM (Bondage, Disciplina, Sadismo, Masoquismo) es una práctica sexual alternativa, en la que algo fundamental para quienes lo practican (no necesariamente parejas) es el consenso, las partes están de acuerdo en las practicas que van a realizar (shibari, spanking, kinky, caning, wax, pet play, fisting, foot, gagging, teasing, asfixia, y un largo etcétera). Quienes lo practican (bien) están informados, saben algo de anatomía (básico para en general tener buen sexo), de prácticas seguras y de seguridad; donde lo más común es una “palabra de seguridad” que al momento de usarla la sesión debe concluir inmediatamente (no necesariamente es un “alto”, “suficiente”, “me duele”, o “ya por favor”, pues hay a quiénes les excita usar esas palabras).



Una sexualidad sana, sea alternativa o no, no genera culpas. Dentro de los roles BDSM, quien ejerce dominación no experimentan esas culpas, ni son perversos casi criminales; y quien es sometido/a no puede ser una persona de baja autoestima; pues eso llevaría al abuso. También parte de una buena sexualidad es explorar y explorarse, no quedarse en lo que “ahuevo te tiene que gustar” ¿Han visto las listas de categorías de los (buenos) tubes porno? Son enormes. Si todos encontráramos placer sexual de la misma forma, esa lista sería de dos o tres categorías.



Si quieren buen cine (yo lo considero), sobre sexualidad alternativa:

Saló (Pasolini, 1976)
Luna Amarga (Polanski, 1992)
La Secretaría (Shainberg, 2002).
Kynódontas (Lanthimos, (2009).
The secret life of a single mom (Moore, 2014).
The pet (Stevens, 2006)
Las edades de Lulú (Luna, 1990).
Srpski film (Spasojevic, 2010).
El imperio de los sentidos (Oshima, 1976).
Ecstasy in Berlin (Beatty, 2004).
El arco (Ki-Duk, 2005)
Nymphomaniac (Von Trier, 2013). Es obligatorio ver la trilogía completa “Depresión” de la que Nymphomaniac forma parte.



Para leer:

Historia de O (Aury, 1954)
La Venus de las piedes (Sacher-Masoch, 1870).
La historia del ojo (Bataille, 1928).
Justine (Sade, 1971)
Dorada (Miklos, 2014).


Sobre de las relaciones amorosas que no son rosas, ni basadas en estereotipos absurdos como Crepúsculo: “Mundo adulto II (Entrevistas breves con hombres repulsivos) de David Foster; “Una novela lumpen” de Roberto Bolaño.


Si después de todo esto se preguntan: ¿Por qué en una sociedad de mercado y conservadora, como la occidental, tiene tanto éxito 50 Sombras, si se supone que trata temas de sexualidad alternativa? Lean El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado de Engels, e Historia de la Sexualidad de Foucault.


Ya sea para algo que causa tanto placer en el sexo, o la música, el cine, la ciencia (sobre todo), hay que buscar mucho más allá de lo que las sociedades de mercado nos ponen a la mano para consumir-reproducir. Por favor (por favor) no sean ordinarios.

Saturday, February 21, 2015

POINT AND SHOT (CURRY, MARSHALL. 2014)



Soy tan tímido que puedo videograbarme por meses enteros.

El Chris Kyle de los progres. Pero no es indespeinable, no como Brad Pitt en la clase catesismo que llamada Fury. Pero ¿Sabes? Qué buena onda somos los blancos barbados de occidente.

No se trata de venganza, sino de libertad (o algo así) y claro "libertad" e individualismo, la guerra es y termina por un hombre que en cuanto matan, se acaba.

Las novias siempre en la cocina, mientras espero a que validen mi página de Facebook; para que ella me valide a mí, y refuerce lo hecho por CNN. No tiendo ¿Porqué no me patrocina Go Pro?

Creo que un rifle, mi pashmina, y cámara pesan más que yo.


***

Sin menos preciar el horror de la guerra y ser prisionero de guerra: ¡Patrañas!

Friday, February 13, 2015

ALGUNAS DISTORSIONES (FUNCIONALES) DE LA CONCIENCIA DE CLASE BURGUESA

“Si los pobres empiezan a razonar, todo estará perdido”
-Voltaire.
-Diego Rivera. Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central-

En las sociedades capitalistas existen dos principales clases sociales; la burguesía (dueños de los medios de producción y quienes se apropian del plusvalor) y el proletariado (que son únicamente dueños de su fuerza de trabajo). Ésta clasificación de clases sociales (a partir de la función que desarrollan los grupos dentro del proceso de producción), cuenta con múltiples subcategorías que van desde la alta burguesía hasta el lumpen proletariado, pasando por la pequeña burguesía. Es, a mi parecer, una herramienta con mayor potencial analítico que  la clasificación tradicional según el ingreso (clases alta, media y baja), pues permite incorporar elementos como es el de la “conciencia de clase”.
Tanto la clase social como la conciencia de clase están estrechamente ligados en su formación y evolución. Aquí se distinguen dos elementos, el objetivo (clase en sí), que se refiere a las estructuras de producción como son la  división técnica del trabajo, y acumulación de poder; y el elemento subjetivo (clase para sí) que es la conciencia de la posición de clase y sus propios intereses. A partir de esto, podemos definir la conciencia de clase como el total de creencias morales y estéticas de una clase social.
El texto completo en Paradigmas